Beata María Virgen de Guadalupe
Actualizado el 20 de julio de 2026
Las apariciones en el Tepeyac
En el mes de diciembre de 1531, el cerro del Tepeyac, cercano a la actual Ciudad de México, se convirtió en el escenario de un encuentro sagrado. El 9 de diciembre de aquel año, un laico fue testigo de la aparición de la Virgen María, quien con palabras de dulzura le encomendó una misión: acudir ante el obispo para solicitar la edificación de un templo en ese mismo lugar, un espacio dedicado a la oración y al consuelo de los afligidos.
Ante la natural incredulidad de la autoridad eclesiástica en Tlatelolco, se requirió una señal que confirmara el origen divino de la petición. El 12 de diciembre de 1531, bajo la guía de la Señora del Cielo, el mensajero recogió unas flores milagrosas que habían brotado en la aridez del cerro. Al presentarse nuevamente ante el obispo y desplegar su tilma para entregar las flores, se reveló de forma prodigiosa la imagen de la Virgen impresa en el tejido, un milagro que conmovió los corazones y dio inicio a una devoción inquebrantable.
El reconocimiento de la Iglesia
La autenticidad de este acontecimiento mariano y la santidad del humilde mensajero que portó la imagen fueron reconocidas oficialmente por la Iglesia católica en el año 2002, cuando el Papa procedió a su canonización. Este acto confirmó la trascendencia espiritual de un suceso que sigue reuniendo a millones de fieles en torno a la basílica erigida en su honor, consolidando al Tepeyac como un faro de fe y devoción en todo el mundo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de la Virgen de Guadalupe?
La fiesta litúrgica de la Santísima Virgen de Guadalupe se celebra solemnemente cada año el 12 de diciembre.
Beata María Virgen de Guadalupe en México, cuya ayuda materna el pueblo de los fieles implora humildemente numeroso en la colina Tepeyac cerca de Ciudad de México, donde ella apareció, saludándola con confianza como estrella de la evangelización de los pueblos y sostén de los indígenas y de los pobres. — Martirologio Romano