Beata Virgen María de Fátima
Actualizado el 20 de julio de 2026
Encuentro con el misterio
Nacido en la aldea de Aljustrel en 1908, Francisco vivió sus primeros años en la sencillez del campo. Su camino espiritual comenzó a trazarse de manera extraordinaria en 1916, cuando asistió a las apariciones del Ángel de la Paz. Este misterioso encuentro preparó su alma para los acontecimientos del año siguiente en la Cova da Iria, donde fue testigo de las apariciones de la Santísima Virgen María junto a su hermana Jacinta y su prima Lucía.
A pesar de su corta edad, Francisco demostró una madurez espiritual asombrosa y una firmeza inquebrantable ante la prueba. En agosto de 1917, fue encarcelado por el alcalde de Vila Nova de Ourém, quien intentó en vano que los niños se retractaran de lo que habían visto. Su devoción se fortaleció aún más tras las visiones en Valinhos, consolidando una vida de oración orientada a consolar al Creador.
Tránsito y glorificación
La existencia de Francisco en este mundo terrenal fue breve. Afectado por la epidemia de influenza española, el pequeño pastor afrontó la enfermedad con una serenidad admirable en su hogar de Aljustrel, donde falleció santamente el 4 de abril de 1919. Su mirada estuvo siempre puesta en el cielo, ofreciendo sus dolores con un corazón puro.
Casi un siglo después de su partida, el Papa Francisco lo declaró santo el 13 de mayo de 2017, durante las celebraciones del centenario de las apariciones de Fátima. Su figura brilla hoy como un modelo de adoración y entrega silenciosa para todos los fieles.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de san Francisco Marto?
Su memoria litúrgica se celebra el 13 de mayo, coincidiendo con la fecha de su canonización realizada en el año 2017 por el papa Francisco.
Beata María Virgen de Fátima en Portugal, cuya contemplación en la localidad de Aljustrel como Madre clementísima según la gracia, siempre solícita para las dificultades de los hombres, llama a multitudes de fieles a la oración por los pecadores y a la íntima conversión de los corazones. — Martirologio Romano