Beato Amadeo IX de Saboya
Duque, Terciario franciscano
Actualizado el 20 de julio de 2026
Una vida de servicio y pruebas
Amadeo nació en el año 1435 en Thonon-les-Bains. En 1452 contrajo matrimonio con Jolanda de Valois, trasladándose posteriormente a Brescia. Su compromiso con la cristiandad se manifestó tempranamente cuando, en el año 1459, promovió una cruzada durante el concilio de Mantova. En 1464 asumió formalmente el gobierno del ducado de Saboya, guiando a su pueblo con sabiduría y una notable inclinación hacia la caridad.
Sin embargo, su camino estuvo lleno de dificultades. Afectado por la epilepsia, Amadeo tomó la difícil decisión de ceder la regencia del ducado a su esposa en 1469. Esta situación de debilidad fue aprovechada por la nobleza, que se rebeló y lo mantuvo en prisión hasta que fue liberado gracias a la intervención del rey Luis XI. Tras recuperar la libertad, el piadoso duque pasó sus últimos días en Vercelli, donde falleció en el año 1472, dejando un legado de profunda fe y humildad.
Su culto y memoria
La devoción al piadoso gobernante se extendió rápidamente por las tierras de Piamonte y Saboya, donde el pueblo no olvidó su entrega a los desposeídos y su paciencia en el sufrimiento. En el año 1677, el Papa Inocencio XI confirmó oficialmente su culto, reconociendo la santidad de este laico que supo vivir los valores franciscanos desde la dignidad de su cargo.
Hoy en día, su memoria se mantiene viva de manera especial en los territorios que gobernó y en el corazón de los fieles que buscan en él un ejemplo de gobernante justo. Su intercesión es invocada de manera particular en la Valle Chisone, zona de la cual es santo patrono.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la festividad del Beato Amadeo IX de Saboya?
Su fiesta principal se celebra el 30 de marzo, aunque en la diócesis de Pinerolo se realiza una memoria opcional el 28 de noviembre.
¿De qué lugar es patrono el Beato Amadeo IX?
El Beato Amadeo de Saboya es el santo patrono de la Valle Chisone.
En Vercelli, beato Amadeo IX, duque de Saboya, que, durante su propio gobierno, favoreció en todo modo la paz y sostuvo incesantemente con los medios materiales y con el compromiso personal las causas de los pobres, de las viudas y de los huérfanos. — Martirologio Romano