Conversión de San Pablo Apóstol
Actualizado el 20 de julio de 2026
El encuentro en el camino
Antes de su transformación, la vida de Saulo estaba marcada por un celo riguroso que lo impulsaba a buscar y castigar a los seguidores del Camino. Su viaje hacia Damasco tenía como único fin continuar la persecución de los cristianos en las sinagogas locales. Sin embargo, antes de llegar a su destino, una luz celestial y la voz de Jesús glorioso irrumpieron en su existencia, derribando sus certezas humanas y revelándole la íntima unión entre el Señor y sus fieles perseguidos.
Este encuentro en la vía de Damasco marcó el inicio de su conversión profunda y su llamada inmediata a anunciar el Evangelio a todas las naciones. San Pablo respondió con obediencia absoluta a esta vocación, convirtiéndose en el gran misionero del mundo antiguo. Su labor apostólica quedó plasmada para siempre en la stesura de las catorce cartas que han llegado hasta nosotros, las cuales constituyen una parte fundamental del Nuevo Testamento y siguen alimentando la liturgia y la doctrina cristiana.
La memoria litúrgica
La celebración de la Conversión de San Pablo es una fiesta litúrgica muy antigua, cuya existencia se encuentra firmemente atestiguada en las fuentes de la Iglesia desde el siglo VI. A diferencia de la festividad de junio, donde se conmemora solemnemente su martirio junto al de San Pedro, esta fecha de enero se centra exclusivamente en el milagro de su vocación y en el poder de la gracia divina que renueva todas las cosas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la Conversión de San Pablo Apóstol?
Esta fiesta litúrgica se celebra solemnemente cada 25 de enero, conmemorando su encuentro con Cristo en el camino de Damasco, mientras que su martirio se recuerda en el mes de junio.
Fiesta de la Conversión de san Pablo Apóstol, a quien, mientras recorría el camino de Damasco exhalando aún amenazas y matanzas contra los discípulos del Señor, Jesús en persona se manifestó glorioso a lo largo del camino para que, lleno del Espíritu Santo, anunciara el Evangelio de la salvación a las gentes, padeciendo mucho por el nombre de Cristo. — Martirologio Romano