San Bernabé
Apóstol
Actualizado el 20 de julio de 2026
Su vida y misión
Tras su conversión al cristianismo en Jerusalén, Bernabé manifestó su desprendimiento evangélico al donar todas sus posesiones a la naciente comunidad eclesial. Su madurez espiritual y su capacidad de acogida se hicieron evidentes cuando tomó bajo su protección a Pablo de Tarso, presentándolo ante los apóstoles recelosos. Este gesto providencial abrió el camino para una de las alianzas misioneras más fecundas de la historia de la salvación.
Ambos apóstoles emprendieron una intensa labor evangelizadora que los llevó a Antiochia y a diversas regiones de Asia Minore. Bernabé desempeñó un papel crucial en el Concilio de Jerusalén, donde defendió con firmeza la exención de la circoncisión para los paganos convertidos, facilitando así la universalidad del mensaje de Cristo. Más tarde, su labor apostólica se extendió hacia el norte de Italia, donde se le atribuye la fundación de la Iglesia de Milán, de la cual fue obispo.
El martirio
El camino de fidelidad de San Bernabé llegó a su plenitud en el año 61, en la ciudad de Salamina, en su Chipre natal. Allí, mientras continuaba anunciando el Reino de Dios, sufrió el martirio por lapidación a manos de un grupo de judíos sirios que se oponían a su predicación. Con su muerte, el apóstol selló con sangre el testimonio de amor y entrega que había marcado toda su existencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de San Bernabé?
La memoria de San Bernabé Apóstol se celebra en la liturgia el día 11 de junio de cada año.
¿Dónde sufrió el martirio San Bernabé?
San Bernabé sufrió el martirio por lapidación en la ciudad de Salamina, ubicada en la isla de Chipre, en el año 61.
Memoria de san Bernabé, Apóstol, que, hombre manso y lleno del Espíritu Santo y de fe, fue contado entre los primeros fieles de Jerusalén. Predicó el Evangelio en Antioquía e introdujo a Saulo de Tarso, recién convertido, en el número de los hermanos, acompañándole también en su primer viaje para la evangelización de Asia; participó luego en el Concilio de Jerusalén y, de regreso a la isla de Chipre, su patria de origen, difundió allí el Evangelio. — Martirologio Romano