San Blas

Obispo y mártir

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Blas

Vida y martirio

Nacido en Sebaste, San Blas dedicó los primeros años de su madurez al servicio de los enfermos a través de la medicina. Su compasión y sabiduría le ganaron el afecto y el respeto de la comunidad cristiana, que lo eligió para guiarla como obispo. Desde su cátedra episcopal, pastoreó con dedicación a su grey en una época marcada por las tensiones y la hostilidad contra los seguidores de Cristo.

Bajo el mandato del emperador Licinio, la persecución se abatió sobre la Iglesia, y el santo obispo fue conducido a la prisión. Incluso en el cautiverio, su fe permaneció inquebrantable y su caridad activa; fue allí donde un joven que tenía una espina de pescado atravesada en la garganta recibió la curación gracias a su intercesión y auxilio. Finalmente, en el año 316, en la actual Sivas, San Blas selló su fidelidad a Cristo al sufrir el martirio mediante el suplicio del desollamiento y la posterior decapitación.

Devoción y memoria

La liturgia de la Iglesia custodia con gratitud la memoria de este mártir de Sebaste. Cada año, los fieles se reúnen para conmemorar su sacrificio y solicitar su intercesión protectora, especialmente contra los males que afligen a la garganta. Este rito, impregnado de una sobria belleza, perpetúa el recuerdo de aquel milagro en la prisión y renueva la confianza del pueblo de Dios en la comunión de los santos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Blas?

La fiesta de San Blas se celebra el 3 de febrero, día en que se realiza la tradicional bendición de la garganta utilizando dos velas cruzadas.

¿De qué es patrono San Blas?

San Blas es reconocido como el santo patrono protector contra los males de la garganta y también es patrono de las cosechas.

San Blas, obispo y mártir, que en cuanto cristiano sufrió en Sivas en la antigua Armenia el martirio bajo el emperador Licinio. — Martirologio Romano