San Celestino V - Pedro de Morrone

Eremita y Papa

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Celestino V - Pedro de Morrone

El camino del eremita

Pedro de Morrone nació en Isernia en el año 1215. Desde su juventud, sintió una fuerte llamada hacia la vida ascética, lo que lo llevó a recibir la ordenación sacerdotal en Roma. Buscando un trato más íntimo con el Creador, se retiró a la soledad del Monte Morrone, iniciando una vida de rigurosa penitencia y oración. Su fama de santidad atrajo a numerosos discípulos, lo que le impulsó a fundar en 1264 la congregación de los Eremiti di San Damiano, consolidando un camino de espiritualidad evangélica en los parajes de la Maiella, Faifoli y el Monte Palleno.

En el año 1294, su pacífica existencia dio un giro inesperado al ser elegido Papa bajo el nombre de Celestino V. Trasladado a L'Aquila y luego a Nápoles, el anciano eremita se encontró en un entorno de tensiones políticas que abrumaban su espíritu sencillo. Comprendiendo que sus fuerzas y su temperamento no se adaptaban a las exigencias del gobierno de la Iglesia, tomó la decisión libre y espontánea de renunciar al pontificado el 13 de diciembre de ese mismo año. Sus últimos días transcurrieron bajo custodia en el castillo de Fumone, donde entregó su alma al Señor el 19 de mayo de 1296.

Su legado y memoria

La figura de Celestino V fue prontamente reconocida por la Iglesia debido a su rectitud y a la pureza de sus intenciones. En el año 1313, el Papa Clemente V lo elevó oficialmente a los altares, reconociendo que su renuncia no fue un acto de cobardía, sino una muestra heroica de desapego y de amor a la paz de la Iglesia. Su memoria sigue viva como un faro de sencillez evangélica para todos los tiempos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Celestino V?

Su fiesta litúrgica se celebra el 19 de mayo, día en que se conmemora su fallecimiento en el año 1296.

En Fumone cerca de Alatri en Lazio, aniversario de la muerte de san Pedro Celestino, que, después de haber practicado vida eremítica en Abruzos, célebre por fama de santidad y de milagros, octogenario fue elegido Romano Pontífice, asumiendo el nombre de Celestino V, pero en el mismo año abdicó de su encargo prefiriendo retirarse en soledad. — Martirologio Romano