San Cleofás
Discípulo de Jesús
Actualizado el 20 de julio de 2026
El encuentro en Emaús
En los albores de la Iglesia, Cleofás caminaba entristecido junto a otro discípulo hacia la aldea de Emaús, su lugar de origen. En ese trayecto de dolor y desconcierto tras la crucifixión, Jesús resucitado se acercó y caminó con ellos, aunque sus ojos no pudieron reconocerlo al principio. Al caer la tarde, los discípulos le rogaron que se quedara con ellos, pues el día ya declinaba.
Fue durante la cena en Emaús cuando se produjo el milagro de la revelación. Al sentarse a la mesa, el Salvador tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. En ese preciso instante, se abrieron los ojos de Cleofás y de su compañero, reconociendo al Señor en la fracción del pan, antes de que este desapareciera de su vista, dejando en ellos un corazón ardiente de gozo y esperanza.
Testimonio y martirio
La entrega de Cleofás a la causa del Evangelio no se limitó a aquel dichoso encuentro en su tierra natal. Su ferviente testimonio sobre la resurrección de Cristo despertó la hostilidad de quienes no aceptaban la nueva fe. En la misma aldea de Emaús, donde había reconocido al maestro, Cleofás sufrió el martirio a manos de sus propios compatriotas, quienes le quitaron la vida a causa de su inquebrantable fe en el Señor resucitado.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la festividad de San Cleofás?
La festividad de San Cleofás se celebra el 25 de septiembre, día en el que es conmemorado en el Martirologio Romano como discípulo del Señor.
Conmemoración de san Cleofás, discípulo del Señor, al cual ardía el corazón, cuando, mientras estaba en viaje con otro discípulo, Cristo apareció la tarde de Pascua y les explicó a lo largo del camino las Escrituras; fue también aquel que en el pueblo de Emaús reconoció al Señor en el acto de partir el pan. — Martirologio Romano