San Delfín de Burdeos
Obispo
Actualizado el 20 de julio de 2026
Su ministerio y la defensa de la fe
Durante su ministerio episcopal en Aquitania, san Delfín se enfrentó con determinación a las corrientes heréticas que amenazaban la unidad de la Iglesia en su época, en particular el priscilianismo. En el año 380, participó activamente en el Concilio de Zaragoza, donde se unió a otros pastores para salvaguardar la recta doctrina. Cuatro años más tarde, en el 384, presidió el Concilio de Bordeaux, una asamblea de gran relevancia en la que se decretó la deposición del obispo Instancio, mostrando así su firmeza y su celo por la verdad evangélica.
Más allá de las controversias teológicas, el corazón de san Delfín estaba volcado en la atención pastoral y en el crecimiento de su grey. Hacia el año 389, tuvo la gracia de bautizar a quien sería más tarde el célebre obispo san Paulino de Nola, un hito que refleja su influencia espiritual sobre las grandes almas de su tiempo. Bajo su guía, la ciudad de Burdeos experimentó un notable proceso de cristianización que se hizo visible en la construcción de monumentos sagrados a partir del año 400, transformando el entorno urbano en un reflejo de la fe que él mismo sembró con paciencia.
Tránsito y memoria
San Delfín entregó su alma al Creador en la ciudad de Burdeos, el lugar que fue centro de sus desvelos y de su entrega pastoral. Aunque los detalles exactos de su partida permanecen en el misterio del tiempo, su memoria quedó grabada en el corazón de la liturgia. Su recuerdo se celebra solemnemente el 30 de diciembre en su amada diócesis de Burdeos, mientras que el Martirologio Romano inscribe su nombre el 24 de diciembre, permitiendo que toda la Iglesia universal honre su fidelidad justo antes de la gran vigilia del nacimiento del Salvador.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la festividad de San Delfín de Burdeos?
Su fiesta se celebra el 24 de diciembre en el Martirologio Romano, mientras que en la diócesis de Burdeos se le conmemora el 30 de diciembre.
En Burdeos, en Aquitania, en Francia, san Delfín, obispo, que estuvo unido a san Paulino de Nola por íntima familiaridad y se esforzó strenuamente para combatir la herejía priscilianista. — Martirologio Romano