San Fidel de Sigmaringen (Mark Roy)

Sacerdote capuchino, mártir

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Fidel de Sigmaringen (Mark Roy)

Camino de entrega y martirio

Nacido en la localidad de Sigmaringen, Mark Roy encauzó sus primeros años hacia el estudio de las leyes, alcanzando la licenciatura en jurisprudencia. En Colmar ejerció con rectitud su profesión, distinguiéndose por su compasión al actuar como el abogado de los pobres. Sin embargo, la llamada del Señor lo condujo por senderos de mayor renuncia. A los treinta y cuatro años de edad, ingresó en la orden de los capuchinos en Friburgo, abrazando la pobreza evangélica y recibiendo el nombre de Fidel.

Su vida religiosa estuvo colmada de celo apostólico y caridad heroica. En Weltkirchen, dedicó sus fuerzas a la predicación y al cuidado de los enfermos durante una terrible epidemia de peste, mostrando el rostro misericordioso de Cristo. Posteriormente, asumió una difícil misión de predicación en la región de los Grisones con el propósito de contrarrestar el calvinismo. Fue en este territorio donde su fidelidad fue probada hasta el extremo. El 24 de abril de 1622, en la localidad de Seewis, el santo entregó su vida al sufrir el martirio a manos de soldados calvinistas, coronando así su peregrinación terrenal con el testimonio supremo de la sangre.

Honra en los altares

La memoria de este abnegado sacerdote capuchino permaneció viva en el corazón de los fieles, quienes reconocieron desde el primer momento la santidad de su entrega y la firmeza de su fe ante la muerte. En el año 1746, el papa Benedicto XIV lo elevó oficialmente a los altares mediante su canonización, ofreciendo su vida como un modelo de fortaleza y caridad pastoral para toda la Iglesia universal.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se festeja a San Fidel de Sigmaringen?

Su memoria liturgica se celebra el 24 de abril, día que coincide con el aniversario de su martirio ocurrido en el año 1622.

San Fidel de Sigmaringen, sacerdote y mártir, que fue primero abogado y, entrado luego entre los Frailes Menores Capuchinos, llevó una austera vida de vigilias y de oración. Asiduo en la predicación de la palabra de Dios, fue mandado a los territorios de la actual Suiza para consolidar allí la recta doctrina y por su fe católica encontró la muerte en Seewis a manos de algunos herejes. — Martirologio Romano