San Jerónimo (o Jerónimo)

Sacerdote y doctor de la Iglesia

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Jerónimo (o Jerónimo)

Trayectoria y ascesis

La vida de Jerónimo comenzó en Stridón y se desarrolló en un constante peregrinar de fe y conocimiento. En su juventud, recibió el bautismo en Roma, un acontecimiento que reorientó su existencia hacia una rigurosa vida ascética. Buscando la soledad y la purificación, se retiró al desierto de Calcide, un espacio de silencio donde se dedicó con fervor al estudio del griego y del hebreo, preparándose sin saberlo para su gran misión eclesial. Su camino espiritual y su formación teológica lo llevaron a Aquileia y, posteriormente, a Antioquía, donde fue ordenado sacerdote en el año 379.

Su sabiduría y rigor intelectual no pasaron desapercibidos. En el año 382, regresó a Roma para asumir la alta responsabilidad de secretario y consejero del papa Damaso I. Fue bajo este pontificado cuando Jerónimo emprendió la magna tarea de traducir la Biblia al latín a partir de los textos originales en hebreo y griego. Tras su etapa romana y un paso por Egipto, se estableció definitivamente en Belén en el año 386. En esta tierra santa, el sabio sacerdote guio con prudencia y dedicación diversos monasterios, consagrando sus últimos años a la oración, la enseñanza y la vida monástica hasta el final de sus días.

Su legado doctrinal

El principal tesoro que San Jerónimo heredó a la Iglesia universal fue la traducción de las Sagradas Escrituras, un esfuerzo que unificó la liturgia y la lectura del pueblo de Dios bajo la versión de la Vulgata. Su labor no fue un simple ejercicio académico, sino un acto de profunda piedad y reverencia ante el misterio revelado. Al establecerse en Belén, fundó un faro de vida espiritual y de estudio que irradió luz a toda la cristiandad de su época, demostrando que la ascesis y el intelecto pueden unirse armoniosamente para la gloria del Altísimo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Jerónimo?

La memoria liturgica de San Jerónimo se celebra cada año el 30 de septiembre.

Memoria de san Jerónimo, sacerdote y doctor de la Iglesia: nacido en Dalmacia, en la actual Croacia, hombre de gran cultura literaria, cumplió en Roma todos los estudios y aquí fue bautizado; atraído después por el encanto de una vida de contemplación, abrazó la vida ascética y, trasladándose a Oriente, fue ordenado sacerdote. Vuelto a Roma, se convirtió en secretario del papa Dámaso y, establecido después en Belén de Judea, se retiró a vida monástica. Fue doctor insigne en traducir y explicar las Sagradas Escrituras y fue partícipe de modo admirable de las varias necesidades de la Iglesia. Llegado finalmente a una edad avanzada, reposó en paz. — Martirologio Romano