San Josafat Kuncewycz
Obispo y mártir
Actualizado el 20 de julio de 2026
Su camino de fe
Enviado desde muy joven a la ciudad de Vilna, el camino espiritual de Josafat Kuncewycz se orientó decididamente hacia la Iglesia unita. Con el deseo de consagrarse por entero a Dios, ingresó en el monasterio de la Santísima Trinidad, donde inicialmente llevó una vida rigurosa y solitaria como eremita. Su profunda espiritualidad y su celo por la vida comunitaria lo impulsaron más tarde a fundar nuevos monasterios en las localidades de Byten y Zyrowice en el año 1613, fortaleciendo así el renacimiento espiritual de su orden.
Su entrega y virtudes no pasaron desapercibidas para la Iglesia, que lo llamó a asumir mayores responsabilidades pastorales. Fue nombrado primero obispo titular de Vitebsk y, posteriormente, asumió la guía de la diócesis de Polock. En su ministerio como obispo, se distinguió por su dedicación a los fieles, promoviendo siempre la comunión. Sin embargo, su fidelidad a la unidad eclesial despertó la hostilidad de opositores disidentes, quienes en 1623 lo asesinaron en Vitebsk y arrojaron su cuerpo al río Dvina.
Culto y legado
El testimonio de fe y el sacrificio supremo de san Josafat conmovieron profundamente a la comunidad cristiana. Su martirio, lejos de apagar su obra, fortaleció la identidad de los fieles y consolidó su veneración como un verdadero pastor que da la vida por sus ovejas. En el año 1867, la Iglesia reconoció solemnemente su santidad al ser canonizado, elevando su memoria a los altares para la edificación de toda la cristiandad.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de San Josafat?
La Iglesia celebra la memoria litúrgica de la pasión de san Josafat el día 12 de noviembre.
¿De quiénes es patrono San Josafat?
San Josafat Kuncewycz es reconocido como patrono de los ucranianos.
Memoria de la pasión de san Josafat (Juan) Kuncewicz, obispo de Polotzk y mártir, que impulsó con constante celo a su grey a la unidad católica, cultivó con amorosa devoción el rito bizantino-eslavo y, en Vitebsk en Bielorrusia, en aquel tiempo bajo la jurisdicción polaca, cruelmente asaltado en un tumulto por la multitud a él adversa, murió por la unidad de la Iglesia y por la verdad católica. — Martirologio Romano