San Juan Crisóstomo

Obispo y doctor de la Iglesia

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Juan Crisóstomo

El servicio de la palabra y la cruz

Nacido en Antioquía en el año 349, Juan consagró su vida al servicio del altar. En su ciudad natal recibió la ordenación como diacono en el año 381 y, posteriormente, como presbítero en el 386. Fue en este período donde floreció su extraordinario carisma para la predicación, ganándose el afecto de los fieles y el respeto de toda la comunidad cristiana gracias a sus homilías profundas y pastorales.

Su vida dio un giro decisivo en el año 397 al ser nombrado Patriarca de Constantinopoli. En la sede imperial, el santo obispo promovió con determinación profundas reformas morales y caritativas, alzando su voz contra las injusticias y la opulencia de la corte. Esta rectitud evangélica provocó duros contrastes con la emperatriz Eudoxia y los círculos de poder, lo que resultó en repetidos destierros. Durante su traslado forzado hacia la lejana localidad de Pizio, Juan falleció debido a las privaciones y los malos tratos en Comana, en el año 407, entregando su alma a Dios con absoluta serenidad.

Su memoria en la Iglesia

La memoria de San Juan Crisóstomo ha quedado grabada en el corazón de la cristiandad como un faro de doctrina y fidelidad. El testimonio de su muerte en el exilio, lejos de apagar su voz, multiplicó el eco de sus escritos y homilías por todo el mundo conocido, consolidando su legado como uno de los grandes Padres de la Iglesia de Oriente y Occidente.

Su veneración une a los fieles de diversas tradiciones litúrgicas, quienes encuentran en él al pastor humilde que no temió la ira de los poderosos por mantenerse fiel al Evangelio de Jesucristo. Su herencia escrita sigue alimentando la oración y la meditación de la Iglesia universal.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Juan Crisóstomo?

En la Iglesia de Occidente se celebra su festividad el 13 de septiembre, mientras que las Iglesias de Oriente conmemoran su memoria el 27 y 30 de enero, así como el 13 de noviembre.

Memoria de san Juan, obispo de Constantinopla y doctor de la Iglesia, que, nacido en Antioquía, ordenado sacerdote, mereció por su sublime elocuencia el título de Crisóstomo y, elegido obispo de aquella sede, se mostró óptimo pastor y maestro de fe. Condenado por sus enemigos al exilio, fue llamado nuevamente por decreto del papa san Inocencio I y, durante el viaje de retorno, sufriendo muchos maltratos por parte de los soldados de guardia, el 14 de septiembre, rindió el alma a Dios cerca de Gumenek en el Ponto, en la odierna Turquía.<BR>(14 de septiembre: A Gumenek en el Ponto, en la odierna Turquía, aniversario de la muerte de san Juan Crisóstomo, obispo, cuya memoria se celebra el día precedente a éste). — Martirologio Romano