San Justino

Mártir

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Justino

La búsqueda de la Verdad y el martirio

Nacido en Flavia Neapolis, Justino recorrió un largo itinerario intelectual que lo llevó por diversas corrientes filosóficas de su tiempo. Sin embargo, su alma halló la plenitud que anhelaba en el cristianismo, recibiendo el bautismo en la ciudad de Éfeso alrededor del año 130. A partir de ese momento, su vocación fue la de anunciar que la verdadera sabiduría se encarnó en Cristo Jesús, el Logos eterno.

Con este propósito, se trasladó a Roma, donde fundó una escuela filosófica destinada a difundir el Evangelio entre los paganos y los hombres de ciencia. En la capital del Imperio, redactó sus famosas dos Apologías y el Diálogo con Trifón, obras fundamentales destinadas a rebatir las falsas acusaciones contra los creyentes y a demostrar la verdad de la doctrina cristiana. Su labor apostólica y su firmeza espiritual despertaron la hostilidad de las autoridades imperiales. Bajo el mandato del emperador Marco Aurelio, en el año 165, Justino fue encarcelado y finalmente decapitado, alcanzando así la corona del martirio en la misma ciudad de Roma.

El reconocimiento de su memoria

El testimonio de fidelidad y la herencia teológica de San Justino han sido venerados desde la antigüedad como un pilar en la defensa de la fe. Su figura cobró una relevancia aún mayor en la época contemporánea cuando, por decisión del Concilio Vaticano I, su memoria fue formalmente inscrita en el calendario litúrgico de la Iglesia universal, asegurando que su ejemplo de santidad e inteligencia sea honrado por los fieles de todo el mundo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Justino?

La fiesta de San Justino se celebra el 1 de junio en el calendario de la Iglesia universal.

Memoria de san Justino, mártir, que, filósofo, siguió rectamente la verdadera Sabiduría conocida en la verdad de Cristo: la profesó con su conducta de vida e hizo objeto de enseñanza cuanto profesado, lo defendió en sus escritos y testimonió con la muerte acaecida en Roma bajo el emperador Marco Aurelio Antonino. En efecto, después de haber presentado al emperador su Apología en defensa de la religión cristiana, fue entregado al prefecto Rústico y, declarándose cristiano, fue condenado a muerte. — Martirologio Romano