San Martín de Tours
Obispo
Actualizado el 20 de julio de 2026
El camino de la fe
La juventud de Martín transcurrió bajo la disciplina militar del Imperio romano. Durante su servicio como soldado, un encuentro providencial a las puertas de Amiens transformó su destino: al ver a un mendigo tiritando de frío, el joven militar no dudó en cortar su manto por la mitad para compartirlo con él, un gesto que prefiguraba su total entrega a Cristo. En el año 356, decidió abandonar definitivamente el ejército para abrazar una vida consagrada a Dios, uniéndose en Poitiers al santo obispo Ilario, quien se convirtió en su guía espiritual.
Buscando la soledad y la comunión con Dios, Martín pasó por Milán y la isla de Gallinaria antes de fundar en Ligugé, en el año 361, el primer monasterio del que se tiene constancia en Europa. Este cenobio se convirtió en un foco de espiritualidad y vida comunitaria. Posteriormente, en el año 371, el clamor del pueblo lo eligió obispo de Tours. Desde su sede episcopal, y también desde el monasterio de Marmoutier que fundó cerca de la ciudad, impulsó con ardor la evangelización de las zonas rurales, llevando la luz del Evangelio a los corazones más alejados.
El tránsito y la memoria
Al final de una vida entregada al servicio de sus hermanos, la muerte sorprendió al santo obispo en la localidad de Candes. Tras su partida, se decidió trasladar su cuerpo por vía fluvial hasta Tours, donde recibió sepultura en medio del dolor y la devoción de sus fieles. Su tumba se convirtió de inmediato en un centro de peregrinación y en un testimonio elocuente de cómo la caridad y la sencillez de vida pueden transformar el mundo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de San Martín de Tours?
La fiesta de San Martín de Tours se celebra el 11 de noviembre, fecha que coincide con el aniversario de su sepultura.
Memoria de san Martín, obispo, en el día de su deposición: nacido de padres paganos en Panonia, en el territorio de la actual Hungría, y llamado al servicio militar en Francia, cuando era aún catecúmeno cubrió con su manto a Cristo mismo oculto en las apariencias de un pobre. Recibido el bautismo, dejó las armas y condujo cerca de Ligugé vida monástica en un cenobio por él mismo fundado, bajo la guía de san Hilario de Poitiers. Ordenado finalmente sacerdote y elegido obispo de Tours, manifestó en sí el modelo del buen pastor, fundando otros monasterios y parroquias en los pueblos, instruyendo y reconciliando al clero y evangelizando a los campesinos, hasta que en Candes regresó al Señor. — Martirologio Romano