San Martín I

Papa y mártir

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Martín I

Fidelidad y martirio

Nacido en Todi, la vida de San Martín dio un giro definitivo cuando, en el año 649, fue elegido para ocupar la cátedra de San Pedro. Su elevación al solio pontificio se realizó sin el consentimiento del emperador Constantino II, un gesto que ya anunciaba la independencia espiritual de su ministerio. Decidido a proteger la recta doctrina, el nuevo papa convocó el Concilio Lateranense con el propósito de condenar la herejía monotelita, defendiendo con firmeza la doble voluntad, divina y humana, en Jesucristo.

Esta valerosa postura despertó la hostilidad del poder bizantino. En el año 653, por orden del emperador, el pontífice fue arrestado en Roma y conducido a una dolorosa deportación en Constantinopoli. Allí sufrió un juicio injusto, severos tormentos y la degradación pública, soportados con paciencia evangélica. Finalmente, en el año 655, fue enviado al exilio en Chersoneso, en la península de Crimea, donde las privaciones y los rigores del destierro apagaron su vida corporal, consumando así su martirio por amor a la verdad.

Testimonio perenne

El sacrificio de San Martín I en las lejanas tierras de Crimea dejó una huella imborrable en la cristiandad. Su muerte por inanición y malos tratos no silenció su voz, sino que la convirtió en un eco de fidelidad litúrgica que resuena a lo largo de los siglos. Su memoria nos invita a contemplar la grandeza de un pastor que no abandonó a su rebaño espiritual, entregando su propia existencia como ofrenda agradable a Dios en el altar del sufrimiento.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Martín I?

La Iglesia católica conmemora la festividad de San Martín I, papa y mártir, el día 13 de abril.

San Martín I, papa y mártir, que condenó en el Sínodo Lateranense la herejía monotelita; cuando después el exarca Caliopes por orden del emperador Constante II asaltó la Basílica Lateranense, fue arrancado de su sede y conducido a Constantinopla, donde yació prisionero bajo estrechísima vigilancia; fue finalmente relegado al Quersoneso, donde, después de cerca de dos años, llegó al final de sus tribulaciones y a la corona eterna. — Martirologio Romano