San Pedro Crisólogo

Obispo y doctor de la Iglesia

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Pedro Crisólogo

Su ministerio en Rávena

Hacia el año 433, el papa Sisto III consagró a Pedro Crisólogo como obispo de la importante sede de Rávena. Al asumir su ministerio pastoral, pronunció su primer discurso episcopal ante una asamblea ilustre, en la que se encontraba la emperatriz Galla Placidia, marcando así el inicio de un episcopado caracterizado por la dignidad litúrgica y el compromiso con la grey que le había sido confiada.

Durante su servicio en Rávena, el santo obispo demostró una profunda caridad y cercanía en los momentos de dolor ajeno. En el año 448, asistió con piedad y consuelo espiritual en su lecho de muerte al obispo Germano de Auxerre. Asimismo, ante las desviaciones doctrinales de su tiempo, respondió con firmeza al archimandrita Eutiques, recordándole la necesidad de someterse a la autoridad doctrinal del papa para preservar la comunión y la pureza de la fe cristiana.

Su tránsito en Imola

Al final de sus días terrenales, el santo obispo se retiró a la ciudad de Imola, donde entregó su alma al Creador. Su fallecimiento o tránsito al cielo ocurrió el 31 de julio, dejando tras de sí el aroma de una vida enteramente entregada a la Iglesia de Cristo. Su memoria se conserva como un testimonio de fidelidad a la cátedra de Pedro y de amor incondicional a la verdad revelada.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Pedro Crisólogo?

La memoria liturgica de San Pedro Crisólogo se celebra el 30 de julio, aunque su tránsito al cielo ocurrió el día 31 de julio.

San Pedro, llamado Crisólogo, obispo de Rávena y doctor de la Iglesia, que, provisto del nombre del beato Apóstol, desempeñó el mismo ministerio con tal maestría, que atrajo a las multitudes a la fe con la red de su celeste doctrina, saciándolas con la dulzura de su divino elocuencia. Su tránsito ocurrió el 31 de julio en Ímola en Romaña.<BR>(31 de julio: En Ímola en Romaña, tránsito de san Pedro Crisólogo, obispo de Rávena cuya memoria se celebra el día anterior a este). — Martirologio Romano