San Romano de Condat

Abad

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Romano de Condat

La vida en el desierto

A la edad de treinta y cinco años, Romano sintió la llamada a una entrega total y se retiró como eremita a la soledad de los montes del Jura. Llevando consigo únicamente la Sagrada Escritura y herramientas de trabajo, se estableció en Condat, buscando a Dios en la oración continua y el esfuerzo manual. Pronto, su hermano Lupicino se unió a esta santa empresa, dando inicio a una corriente de vida comunitaria que transformaría la región.

Juntos fundaron los monasterios de Condat, Leuconne y el cenobio femenino de La Beaume. Aunque Lupicino gobernaba con gran rigor, Romano se distinguió por su paciencia y misericordia; en una ocasión, el santo abad fue a buscar y trajo de regreso al monasterio a doce monjes que habían huido debido a la excesiva severidad de su hermano. Su vida terrena concluyó en el año 463 en el monasterio de Condat, lugar donde entregó su alma al Señor.

El milagro y la caridad

La santidad de Romano no solo se manifestó en el silencio de la vida monástica, sino también en el amor activo hacia los más vulnerables. Durante un piadoso peregrinaje a la ciudad de Ginebra, el santo abad se encontró con dos lebbrosi, hombres marcados por el dolor y la exclusión de la sociedad.

Lejos de apartarse, Romano, movido por una profunda compasión evangélica, los abrazó con ternura y los curó milagrosamente de su enfermedad. Este gesto de amor gratuito y poder divino en las cercanías de Ginebra y Ainay confirmó ante el pueblo la santidad de un hombre que había hecho de su vida un canal de la gracia de Dios.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Romano de Condat?

La memoria litúrgica de San Romano de Condat se celebra el 28 de febrero.

En el macizo del Jura en Francia, deposición de san Romano, abad, que, siguiendo el modelo de los antiguos monjes, por primera vez llevó en ese lugar vida eremítica, convirtiéndose luego en padre de muchísimos monjes. — Martirologio Romano