San Silvestre I
Papa
Actualizado el 20 de julio de 2026
Su ministerio
Elegido obispo de Roma en el año 314, Silvestre I asumió la cátedra de Pedro en un tiempo de gracia y de nuevos desafíos. Tras siglos de hostilidad, la comunidad cristiana comenzaba a respirar en libertad. En este nuevo escenario, el emperador Constantino entregó al pontífice el palacio del Laterano, que se convirtió en la residencia oficial de los papas y en el corazón visible de la comunión eclesial en la urbe.
Durante su prolongado servicio, la Iglesia debió afrontar debates doctrinales decisivos para la recta comprensión de la fe. En el año 325 se celebró el Concilio de Nicea, un encuentro ecuménico de trascendental importancia en el que se definió la divinidad de Jesucristo. Silvestre, con prudencia y sabiduría pastoral, sostuvo desde Roma la unidad de los obispos y la fidelidad al Evangelio, guiando al pueblo de Dios hacia una madurez teológica que marcaría los siglos venideros.
Su tránsito y memoria
Tras una entrega generosa de veintiún años al servicio de la sede apostólica, San Silvestre falleció en Roma en el año 335. A diferencia de muchos de sus predecesores, que entregaron la vida en el martirio de sangre, él fue venerado desde muy temprano como Confesor, un título que honra a aquellos que testimoniaron la fe con la santidad constante de su vida y su palabra en tiempos de paz.
Su memoria litúrgica une de manera singular a la Iglesia universal, celebrándose el 31 de diciembre en la tradición de Occidente y el 2 de enero en las Iglesias orientales, como un puente de oración que cierra el año civil bajo su silenciosa y benéfica intercesión.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de San Silvestre I?
En la tradición de Occidente su fiesta se celebra el 31 de diciembre, mientras que las Iglesias de Oriente conmemoran su memoria el 2 de enero.
San Silvestre I, papa, que durante muchos años rigió con sabiduría la Iglesia, en el tiempo en que el emperador Constantino construyó las venerandas basílicas y el Concilio de Nicea aclamó a Cristo Hijo de Dios. En este día su cuerpo fue depositado en Roma en el cementerio de Priscila. — Martirologio Romano