San Tomás de Aquino

Sacerdote y doctor de la Iglesia

Actualizado el 20 de julio de 2026

San Tomás de Aquino

Su camino de fe y vocación

La andadura terrenal de Tomás comenzó en Aquino y estuvo vinculada desde su infancia a lugares de honda espiritualidad como Montecassino. Sin embargo, fue en Nápoles donde tomó la firme decisión de ingresar en la Orden de San Domenico, una elección que encontró la férrea oposición de su propia familia. Este conflicto lo llevó a sufrir una reclusión de un año en el castillo de Roccasecca, de donde finalmente logró escapar para reincorporarse a la vida conventual y seguir el llamado del Señor.

Su formación intelectual y espiritual maduró en París, bajo la sabia guía de Alberto Magno, donde se sumergió en los estudios de filosofía y teología. Tras recibir la ordenación sacerdotal en Colonia, Tomás regresó a París para ejercer la enseñanza universitaria. Su labor docente y sus escritos iluminaron el pensamiento de su época, uniendo la precisión del filósofo con la piedad del creyente. Su viaje terrenal concluyó en Fossanova en 1274, cuando acudía al llamado de la Iglesia para participar en el Concilio de Lyon.

Memoria y veneración

El recuerdo de Santo Tomás de Aquino permanece vivo en la liturgia y en el corazón de los creyentes. Su fiesta litúrgica se celebra el 28 de enero, aunque también se conserva la memoria el 7 de marzo, día en que ocurrió su tránsito al cielo y la posterior traslación de sus restos a Tolosa. Su ejemplo invita a los fieles a cultivar una fe que busca comprender y una inteligencia que se rinde con amor ante el misterio divino.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la festividad de Santo Tomás de Aquino?

Su memoria litúrgica se celebra el 28 de enero, recordándose también el 7 de marzo, fecha de su fallecimiento y de la traslación de sus reliquias a Tolosa.