San Vigilio
Obispo y mártir
Actualizado el 20 de julio de 2026
El ministerio pastoral y el perdón
Originario de la ciudad de Roma, Vigilio recibió la llamada al episcopado para pastorear la sede de Trento, una designación que le fue conferida por el célebre obispo Ambrogio de Milán. Al asumir esta responsabilidad en un territorio aún por evangelizar, el nuevo obispo demostró una visión pastoral lúcida, enviando a los misioneros Sisinnio, Martirio y Alejandro a anunciar la buena nueva en la Val di Non.
El camino de la misión se vio pronto marcado por la tragedia cuando estos tres colaboradores fueron martirizados en la localidad de Sanzeno. Al recibir la dolorosa noticia, Vigilio acudió personalmente para recoger con devoción las spoglie de los tres mártires. En un gesto de profunda madurez espiritual y coherencia con el Evangelio, el obispo no solo perdonó a los responsables de la muerte de sus misioneros, sino que intercedió ante el emperador Honorio para solicitar la gracia en favor de los agresores.
Posteriormente, con el deseo de difundir el testimonio de fe de estos primeros testigos, Vigilio envió las veneradas reliquias de los mártires a las importantes sedes de Costantinopoli y Milán, fortaleciendo así los lazos de comunión eclesial a través de la memoria de quienes entregaron su vida por Cristo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de San Vigilio?
La memoria litúrgica de San Vigilio, obispo y mártir, se celebra cada año el 26 de junio.
En Trento, san Vigilio, obispo, que, recibidas de san Ambrosio de Milán las insignias de su mandato y una instrucción pastoral, se esforzó para consolidar en su territorio la obra de evangelización y extirpar a fondo los residuos de idolatría; se transmite luego que sufrió el martirio por la fe en Cristo, golpeado a muerte por rudos paganos. — Martirologio Romano