Sant' Ángela Merici
Virgen, fundadora
Actualizado el 20 de julio de 2026
Su camino de fe
Ángela Merici nació en Desenzano del Garda en el año 1474. Durante una estancia de su juventud en Salò, decidió unirse a la Tercera Orden de San Francisco, abrazando una vida de sobriedad y oración. Su búsqueda espiritual la llevó a emprender numerosos peregrinajes, recorriendo lugares sagrados en Mantua, Varallo y Roma, buscando siempre una unión más íntima con el Señor.
Entre sus viajes destaca de manera especial su peregrinación a Tierra Santa. Durante esta travesía, Ángela sufrió la pérdida temporal de la vista, una prueba física que no mermó su fortaleza interior ni su deseo de contemplar los misterios divinos con los ojos del alma. Tras su regreso, se estableció en Brescia, ciudad que se convertiría en el escenario de su obra definitiva.
En el año 1535, Ángela fundó en Brescia la Compañía de las hijas descalzas de Santa Úrsula, una propuesta innovadora para las mujeres de su tiempo. Al año siguiente, en 1536, se aprobó la Regla que ella misma escribió para guiar a la comunidad. Tras una vida de entrega, Ángela falleció en Brescia en el año 1540.
Culto y memoria
La santidad de Ángela Merici y la fecundidad de su obra fueron reconocidas solemnemente por la Iglesia siglos después de su muerte. En el año 1807, el Papa Pío VII la elevó a los altares mediante su canonización, confirmando así la veneración que ya se le tributaba.
Su memoria litúrgica se celebra cada año el 27 de enero, día en que la santa entregó su alma al Creador en Brescia. Esta fecha constituye una oportunidad para contemplar su ejemplo de vida oculta y entrega generosa al servicio del Evangelio.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de Sant' Ángela Merici?
La fiesta de Sant' Ángela Merici se celebra el 27 de enero, día que coincide con la fecha de su fallecimiento en el año 1540.
Santa Ángela Merici, virgen, que primero tomó el hábito del Tercer Orden de San Francisco y reunió a jóvenes para formarlas en las obras de caridad; después, instituyó bajo el nombre de santa Úrsula una Orden femenina, a la que confió la tarea de buscar la perfección de vida en el mundo y de educar a las adolescentes en los caminos del Señor; finalmente, en Brescia entregó el alma a Dios. — Martirologio Romano