Sant' Ignacio de Loyola

Sacerdote

Actualizado el 20 de julio de 2026

Sant' Ignacio de Loyola

De las armas a la conversión

La juventud de Ignacio transcurrió entre los anhelos de caballería hasta que un acontecimiento providencial cambió el rumbo de su existencia en 1521, cuando resultó herido gravemente en una pierna durante el asedio de Pamplona. Durante la prolongada convalescencia en su casa natal de Loyola, la lectura de textos religiosos despertó en él una profunda conversión espiritual, transformando su antiguo deseo de hazañas humanas en un ferviente anhelo de servir al Rey Eterno.

Tras este despertar, Ignacio se retiró a Manresa, donde vivió un tiempo de intensa oración y penitencia en una cueva; allí comenzó a redactar el cuaderno de los Ejercicios Espirituales. Su búsqueda de la voluntad divina lo llevó en peregrinación a Gerusalemme, para luego emprender estudios en Barcellona y París. En esta última ciudad, en la colina de Montmartre en 1534, pronunció los votos de pobreza y castidad junto a sus primeros compañeros, sellando el nacimiento de una comunidad unida por el deseo de servir a las almas.

Recibió la ordenación sacerdotal en Venezia en 1537, y pocos años después, en 1540, el papa Paolo III aprobó formalmente la Compañía de Jesús. Desde Roma, Ignacio gobernó la orden con sabiduría y humildad hasta el día de su fallecimiento.

Canonización y memoria

El tránsito de Ignacio de Loyola hacia la patria celestial ocurrió en Roma en el año 1556. La Iglesia reconoció oficialmente la santidad de este incansable peregrino del espíritu en el año 1622, cuando fue canonizado por el papa Gregorio XV. Su memoria litúrgica se celebra cada año el 31 de julio, invitando a los fieles a renovar su compromiso de buscar y hallar a Dios en todas las cosas.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Ignacio de Loyola?

La memoria litúrgica de San Ignacio de Loyola se celebra el 31 de julio, conmemorando el día de su fallecimiento.

Memoria de san Ignacio de Loyola, sacerdote, que, nacido en la Guascogna en España, vivió en la corte del rey y en el ejército, hasta que, gravemente herido, se convirtió a Dios; cumplidos los estudios teológicos a París, unió a sí los primeros compañeros, que luego constituyó en la Compañía de Jesús a Roma, donde desarrolló un fructuoso ministerio, dedicándose a la redacción de obras y a la formación de los discípulos, a mayor gloria de Dios. — Martirologio Romano