Sant' Inés de Bohemia

Princesa, abadesa

Actualizado el 20 de julio de 2026

Sant' Inés de Bohemia

Una vida de entrega y renuncia

Inés nació en Praga en el año 1211, en el seno de la familia real de Bohemia. Desde su tierna infancia, su vida estuvo marcada por una profunda formación espiritual; siendo aún una niña, fue confiada al cuidado de su tía, Santa Edvige, en el monasterio de Trzebnica. Posteriormente, continuó su educación en Doksany y pasó un tiempo en Viena. A pesar de las presiones dinásticas de su época, que buscaban unir su destino al de poderosos soberanos como Enrique VII, Enrique III o el emperador Federico II Barbarossa, Inés mantuvo una inquebrantable determinación de pertenecer solo a Dios, rechazando cada una de estas propuestas de matrimonio.

Su vocación se concretó en Praga, donde impulsó obras de gran calado espiritual y social. Fundó el hospital de San Francesco y estableció la Orden de los Crucíferos. El 11 de junio de 1234, Inés dio un paso definitivo al ingresar en el monasterio de San Francisco, fundado por ella misma. Allí asumió el cargo de abadesa, guiando a la comunidad con humildad y rectitud durante el resto de su vida, hasta su fallecimiento en el año 1282 en su Praga natal.

El reconocimiento de su santidad

La memoria de la abadesa Inés se mantuvo como un faro de luz espiritual a lo largo de los siglos en el corazón de Europa. Su vida de renuncia material y su constante intercesión por los desvalidos fueron finalmente coronadas por la Iglesia universal en el siglo XX. El papa Juan Pablo II la proclamó santa solemnemente el 12 de noviembre de 1989, reconociendo así la heroicidad de sus virtudes y su testimonio imperecedero de fe.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la festividad de Santa Inés de Bohemia?

La Iglesia católica celebra la fiesta litúrgica de esta santa el 2 de marzo.

En Praga en Bohemia, ahora República Checa, santa Inés, abadesa, que, hija del rey Ottokar, rechazadas bodas reales para ser esposa solo de Cristo, abrazó la regla de santa Clara en el monasterio por ella misma edificado, en el que quiso observar con rigor la pobreza. — Martirologio Romano