Sant' Onofre

Ermitaño

Actualizado el 20 de julio de 2026

Sant' Onofre

La vida en el desierto

En los albores de su camino espiritual, San Onofre vivió en un monasterio en Ermópolis, dentro de la región de la Tebaide. En esta comunidad dio sus primeros pasos en la disciplina y la oración, preparándose para una vocación aún más exigente. Movido por un profundo anhelo de intimidad con Dios, decidió retirarse al desierto egipcio para abrazar la vida eremítica en absoluta soledad.

Durante décadas, Onofre habitó en la aridez del desierto, enfrentando las privaciones con una fe inquebrantable. Poco antes de su partida terrenal, providencialmente se encontró con el monje Pafnucio, a quien le confió la narración de su larga experiencia espiritual y los prodigios de la gracia divina en su vida. San Onofre falleció en Calidiomea, en el territorio de Egipto, y fue el propio Pafnucio quien sepultó su cuerpo en la hendidura de una roca, custodiando así la memoria de su santa muerte.

Su memoria espiritual

La herencia de San Onofre no se perdió en las arenas del desierto gracias al testimonio escrito de Pafnucio. Su ejemplo de abnegación y su entrega a la providencia divina inspiraron a numerosos creyentes que buscaban una relación más pura y desinteresada con Dios. Su tránsito a la patria celestial es celebrado con devoción y respeto, especialmente en las tradiciones de Oriente y Occidente que reconocen en su figura la cumbre del monacato primitivo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta de San Onofre?

La festividad de San Onofre se celebra el 12 de junio, aunque en los sinaxarios bizantinos y en diversos calendarios litúrgicos su memoria también se conmemora el 11 de junio.

En Egipto, san Onofre, anacoreta, que vivió piadosamente por sesenta años en las vastedades del desierto. — Martirologio Romano