Santa Brígida de Suecia
Religiosa, fundadora
Actualizado el 20 de julio de 2026
Vida de fe y consagración
La andadura terrenal de Brígida comenzó en Finsta en 1303. En el año 1316 contrajo matrimonio con Ulf Gudmarsson, con quien compartió una vida de piedad y amor familiar en Ulfasa, fruto de la cual nacieron ocho hijos. Tras la muerte de su esposo en 1344, Brígida experimentó una profunda conversión interior que la llevó a retirarse en oración y penitencia en el monasterio de Alvastra. Fue en este silencio donde maduró su vocación fundacional y recibió las visiones divinas que guiarían el resto de sus días.
En 1349, obedeciendo a un impulso espiritual, se trasladó a Roma. Desde la Ciudad Eterna, Brígida trabajó incansablemente solicitando el regreso del Papa desde Aviñón. Su perseverancia dio frutos cuando el papa Urbano V aprobó la Orden del Santissimo Salvatore en 1370. Ya en el ocaso de su vida, entre 1371 y 1372, emprendió un anhelado peregrinaje a Jerusalén. Al regresar de la Tierra Santa, debilitada por los viajes, falleció en Roma en el año 1373, entregando su alma al Creador.
Canonización y memoria
La santidad de Brígida fue reconocida solemnemente por el papa Bonifacio IX en el año 1391. Su memoria litúrgica se celebra cada año el 23 de julio, día que conmemora su tránsito a la vida eterna. El testimonio de esta mujer fuerte, que supo ser dócil al Espíritu en cada estado de su vida, sigue inspirando a los creyentes a buscar la unidad y la paz en el seguimiento de Cristo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se festeja a Santa Brígida de Suecia?
Se celebra el 23 de julio, fecha que coincide con el aniversario de su fallecimiento en Roma en el año 1373.
¿De qué es patrona Santa Brígida de Suecia?
Santa Brígida está declarada oficialmente como patrona de Suecia y de toda Europa.
Santa Brígida, religiosa, que, dada en nupcias al legislador Ulfo en Suecia, educó en la piedad cristiana a sus ocho hijos, exhortando al mismo cónyuge con la palabra y con el ejemplo a una profunda vida de fe. A la muerte del marido, cumplió numerosos peregrinajes a los lugares santos y, después de haber dejado unos escritos sobre la renovación mística de la Iglesia desde la cabeza hasta sus miembros y haber fundado la Orden del Santísimo Salvador, en Roma pasó al cielo. — Martirologio Romano