Santa Catalina de Suecia
Religiosa
Actualizado el 20 de julio de 2026
Una vida de entrega y peregrinación
Catalina nació en Suecia en 1331. En su juventud, contrajo matrimonio con el noble Edgarvon Kyren; sin embargo, de mutuo acuerdo, ambos esposos decidieron vivir bajo un voto compartido de castidad, transformando su unión en un camino de mutua santificación. En el año 1350, Catalina emprendió un viaje a Roma, ciudad que marcaría un punto de inflexión en su destino, pues allí dio inicio su viudez tras el fallecimiento de su esposo.
A partir de ese momento, la santa unió su camino al de su madre, santa Brígida, acompañándola con constante asistencia en sus peregrinaciones y en su vida de oración, que las llevó incluso a Tierra Santa. Tras la muerte de su madre, Catalina regresó a su patria e ingresó en el monasterio de Vadstena, donde más tarde fue elegida badessa. Su amor por la memoria de su progenitora la llevó a emprender un segundo viaje a Roma con el fin de seguir de cerca el proceso de beatificación de santa Brígida, antes de regresar a Vadstena, donde falleció en 1381.
Su memoria y legado espiritual
El culto a santa Catalina de Suecia floreció prontamente en su tierra natal y se extendió por toda la cristiandad. Su figura es venerada como un modelo de pureza y de fidelidad en las diversas vocaciones de la vida cristiana. Al custodiar con esmero el monasterio de Vadstena y promover la santidad de su madre, Catalina aseguró la continuidad de una corriente de espiritualidad que sigue enriqueciendo a la Iglesia.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de Santa Catalina de Suecia?
La fiesta de santa Catalina de Suecia se celebra el 24 de marzo, fecha que coincide con el aniversario de su muerte ocurrida en el año 1381.
En Vadstena, en Suecia, santa Catalina, virgen: hija de santa Brígida, dada en matrimonio contra su voluntad, conservó, de común acuerdo con su marido, su virginidad y, tras la muerte de este, llevó una vida piadosa; peregrina en Roma y en Tierra Santa, trasladó las reliquias de su madre a Suecia y las depositó en el monasterio de Vadstena, donde ella misma vistió el hábito monacal. — Martirologio Romano