Santa Escolástica

Virgen

Actualizado el 20 de julio de 2026

Santa Escolástica

Una vida de entrega y el don de la oración

Desde los primeros años de su infancia, santa Escolástica consagró su vida a Dios mediante un voto de castidad, eligiendo el camino de la entrega total al Creador. En la región del Lacio, cerca del célebre monasterio de Montecassino, la santa habitó junto a otras mujeres consagradas, compartiendo una vida de oración, silencio y trabajo comunitario. Su existencia transcurrió en la discreción de la clausura, buscando siempre la unión íntima con el Esposo celestial en un marco de sobriedad y contemplación.

Una vez al año, la santa solía encontrarse con su hermano, san Benito, en una pequeña casa situada en las faldas de Montecassino para conversar sobre las realidades del espíritu. Durante el que sería su último encuentro terrenal, deseando prolongar el coloquio espiritual con su hermano, Escolástica elevó una ardiente plegaria al Señor. En respuesta a su fe, se desencadenó una tormenta repentina que impidió la partida de Benito, permitiéndoles pasar la noche en comunión fraterna. Pocos días después, tras su partida de este mundo, su cuerpo fue depositado en la tumba que su hermano había preparado para sí mismo en Montecassino.

Su memoria y descanso en el Señor

La memoria de la deposición de santa Escolástica evoca el descanso definitivo de esta virgen en el Señor. Sus restos mortales reposan en la misma tumba de Montecassino, uniendo en la tierra a quienes estuvieron tan profundamente vinculados por la gracia y el amor divino en la vida terrena. Su sepultura compartida con san Benito permanece como un signo elocuente de la comunión de los santos y de la belleza de la fraternidad consagrada.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la festividad de Santa Escolástica?

La Iglesia celebra la memoria de la deposición de santa Escolástica el 10 de febrero.

Memoria de la deposición de santa Escolástica, virgen, que, hermana de san Benito, consagrada a Dios desde la infancia, tuvo junto con el hermano una tal comunión en Dios, de transcurrir una vez al año en Montecassino en el Lazio un día entero en las alabanzas de Dios y en sacra conversación. — Martirologio Romano