Santa Jacinta Marto
Niña
Actualizado el 20 de julio de 2026
Una vida marcada por el cielo
La existencia terrenal de Jacinta Marto comenzó en Aljustrel en el año 1910. Su infancia transcurrió en la sencillez del campo hasta que, en la primavera de 1916, su alma fue preparada por la aparición del Ángel del Portugal. Este acontecimiento sembró en ella la semilla de una profunda vida interior que florecería de manera definitiva al año siguiente. El 13 de mayo de 1917, la pequeña recibió, junto a sus compañeros, la primera aparición de la Virgen María en la Cova da Iria, en Fátima, un suceso que reorientó por completo su mirada hacia lo eterno.
A partir de aquellos encuentros celestiales, la vida de Jacinta se convirtió en una ofrenda continua. Su fe fue puesta a prueba no solo por la incredulidad de muchos, sino también por la enfermedad. En diciembre de 1918, contrajo la fiebre española y, posteriormente, una dolorosa pleuritis. En medio del sufrimiento físico y tras ser trasladada a Vila Nova de Ourém, fue finalmente ingresada en un hospital de Lisboa. Allí, lejos de su hogar pero unida estrechamente al misterio de la cruz, falleció el 20 de febrero de 1920, entregando su alma al Creador a la temprana edad de nueve años.
El reposo en Fátima
El testimonio de la pequeña Jacinta no quedó oculto tras su partida. Años después de su fallecimiento en Lisboa, el 12 de septiembre de 1935, su cuerpo fue trasladado de regreso a Fátima, descubriéndose en ese momento que su salma se conservaba incorrupta. Este signo visible de la gracia precedió a su reconocimiento oficial por parte de la Iglesia, culminando con su canonización en el año 2017. Su descanso definitivo en el lugar de las apariciones congrega espiritualmente a los fieles que buscan en su figura un modelo de entrega pura y oración sincera.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de Santa Jacinta Marto?
La memoria liturgica de esta santa se celebra el 20 de febrero, día en que se conmemora su fallecimiento y su nacimiento para el cielo.
En la localidad de Aljustrel cerca de Fátima en Portugal, beata Jacinta Marto, que, aunque todavía niña de tierna edad, soportó con paciencia el tormento de la enfermedad de la que estaba afectada y testimonió con fervor su devoción a la beata Virgen María. — Martirologio Romano