Santa Juliana de Nicomedia

Virgen y mártir

Actualizado el 20 de julio de 2026

Santa Juliana de Nicomedia

El martirio

Nacida en el seno de una sociedad marcada por el paganismo, la joven Juliana tomó la firme determinación de consagrar su vida a Jesucristo. Cuando el noble pagano Evilasio pretendió su mano en matrimonio, ella opuso una resistencia inquebrantable, exigiendo como condición indispensable para la unión la conversión de su pretendiente a la fe cristiana. Esta valiente postura desencadenó la ira de las autoridades imperiales en una época de persecución sistemática.

Ante su negativa a claudicar y a renunciar a su fe, Juliana fue sometida a un riguroso proceso judicial. Fue encarcelada y víctima de crueles torturas físicas destinadas a doblegar su voluntad. Sin embargo, su espíritu permaneció intacto en la oración y la esperanza. Finalmente, en el año 305, bajo el mandato del emperador Maximiano, la joven santa fue decapitada en la ciudad de Nicomedia, consumando así su sacrificio y su entrega definitiva al Señor.

Su memoria

El testimonio de santa Juliana de Nicomedia cruzó rápidamente las fronteras de su lugar de martirio para inscribirse en el corazón de la cristiandad universal. Su veneración se consolidó a lo largo de los siglos a través de dos tradiciones litúrgicas significativas. Mientras que en las Iglesias de Oriente se la conmemora con solemnidad el 21 de diciembre, el Martirologio Romano de la Iglesia occidental fijó su memoria el 16 de febrero, día en que los fieles contemplan su ejemplo de fortaleza.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la festividad de Santa Juliana de Nicomedia?

La Iglesia católica la conmemora el 16 de febrero según el Martirologio Romano, mientras que en las iglesias de Oriente su memoria se celebra el 21 de diciembre.

En Campania, santa Juliana, virgen y mártir. — Martirologio Romano