Santa Liduina
Virgen
Actualizado el 20 de julio de 2026
El camino de la cruz
Nacida en el año 1380, la joven Liduina vio transformada su existencia a la temprana edad de quince años. Mientras se divertía con sus compañeras, sufrió una grave caída sobre el hielo, un accidente que le causó una parálisis completa y una enfermedad permanente que la mantendría postrada por el resto de sus días. En medio de la desolación de la invalidez, encontró la guía espiritual del sacerdote Giovanni de Pot, quien la ayudó a comprender el valor redentor del dolor humano.
Bajo esta dirección, Liduina aceptó su condición no como un castigo, sino como una ofrenda salvífica unida al sacrificio de Jesucristo. A pesar de sus constantes padecimientos físicos, su hogar en Schiedam se transformó en un centro de peregrinación. Enfermos y devotos de diversos rincones de Europa acudían a su lecho para recibir sus palabras de aliento, encontrando en su paciencia un consuelo profundo para sus propias almas.
Signos del cielo
La presencia divina en la vida de la santa se manifestó también a través de signos extraordinarios. En una ocasión, diversos testigos presenciaron con asombro la aparición de una hostia resplandeciente suspendida sobre su cabeza, confirmando así la unión mística que mantenía con el Señor del altar. Liduina entregó su alma a Dios en el año 1433, precisamente el martes posterior a la Pascua de Resurrección.
Su memoria y su ejemplo de santidad en el sufrimiento permanecieron vivos a lo largo de los siglos. Este reconocimiento culminó formalmente en el año 1890, cuando el papa León XIII procedió a su canonización oficial, elevándola a los altares para la veneración de la Iglesia universal.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la festividad de Santa Liduina?
La Iglesia conmemora la festividad de Santa Liduina el 14 de abril, recordando el día de su tránsito al cielo, el cual ocurrió el martes posterior a la Pascua de Resurrección.
En Schiedam en Geldria, en la actual Holanda, santa Liduina, virgen, que para la conversión de los pecadores y la liberación de las almas soportó con paciencia durante toda la vida las enfermedades del cuerpo, confiando solo en Dios. — Martirologio Romano