Santa Teresa del Niño Jesús (de Lisieux)
Virgen y doctora de la Iglesia
Actualizado el 20 de julio de 2026
La consagración y el camino
La andadura terrenal de Teresa comenzó en la localidad francesa de Alençon en 1873. Desde muy joven experimentó una profunda llamada a la vida religiosa, un anhelo tan firme que la llevó a emprender un viaje que incluiría etapas en ciudades como Milán, Pisa y Roma. Fue precisamente en la capital italiana donde la joven, con una audacia nacida de la fe, solicitó directamente al papa Leone XIII la gracia de ingresar en el monasterio antes de cumplir los dieciocho años, la edad mínima requerida.
Apenas cuatro meses después de aquel significativo peregrinaje a Roma, Teresa cruzó las puertas del Carmelo de Lisieux para no volver a salir. En la clausura del monasterio, su existencia transcurrió en una entrega callada pero fecunda, plasmando sus vivencias íntimas y su teología del abandono en unas páginas que más tarde verían la luz bajo el título de Historia de un alma. Su camino terrenal concluyó en Lisieux el 30 de septiembre de 1897, entregando su espíritu con la misma serenidad con la que vivió.
Su memoria y legado
El reconocimiento de su santidad no se hizo esperar. En 1925, el papa Pio XI la elevó solemnemente a los altares, confirmando la validez universal de su pequeño camino. A pesar de haber vivido recluida del mundo, su proyección espiritual alcanzó los confines de la tierra, siendo designada como protectora especial del Collegio Russicum y del apostolado en Rusia, uniendo así su oración silenciosa al destino de los pueblos.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la festividad de Santa Teresa del Niño Jesús?
Su memoria litúrgica se celebra el 1 de octubre, el día posterior al aniversario de su fallecimiento, el cual ocurrió el 30 de septiembre.
¿De qué es patrona Santa Teresa de Lisieux?
Es patrona del Collegio Russicum y del apostolado en Rusia.
Memoria de santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia: entrada aún adolescente en el Carmelo de Lisieux en Francia, se convirtió por pureza y sencillez de vida en maestra de santidad en Cristo, enseñando la vía de la infancia espiritual para llegar a la perfección cristiana y poniendo toda mística solicitud al servicio de la salvación de las almas y del crecimiento de la Iglesia. Concluyó su vida el 30 de septiembre, a la edad de veinticinco años.<BR>(30 de septiembre: En Lisieux en Francia, aniversario de la muerte de santa Teresa del Niño Jesús, cuya memoria se celebra mañana). — Martirologio Romano