Sante Rufina y Segunda
Mártires de Roma
Actualizado el 20 de julio de 2026
El testimonio y el martirio
Nacidas en Roma, las hermanas Rufina y Segunda decidieron huir de la ciudad para salvaguardar su fe en un tiempo de persecución. Sin embargo, su camino fue interrumpido al ser arrestadas en el decimocuarto milio de la vía Flaminia. Tras su detención, fueron conducidas ante el prefecto Giunio Donato, ante quien mantuvieron una postura firme, rechazando con serenidad y valentía la abjuración de su fe cristiana.
Al no lograr que renunciaran a Cristo, se decretó su sentencia de muerte, la cual se ejecutó en la localidad de Boccea en el año 260. Las hermanas sufrieron el martirio de maneras diferentes: Rufina fue decapitada, mientras que Segunda fue golpeada con bastones hasta morir. Sus cuerpos, abandonados en el lugar del suplicio, fueron recogidos con reverencia por la matrona Plautilla, quien les dio sepultura en la zona conocida como Silva Candida, en la vía Cornelia.
El traslado y la memoria
Con el paso del tiempo, el lugar de su sepultura original se convirtió en un punto de referencia para la devoción de los fieles. Siglos más tarde, el papa Anastasio IV dispuso el traslado de las sagradas reliquias de las dos mártires desde la Silva Candida hasta el Baptisterio Lateranense en Roma, asegurando así su custodia y veneración en uno de los templos más significativos de la cristiandad.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra la fiesta de las santas Rufina y Segunda?
La memoria de estas santas mártires se celebra el 10 de julio.
En Roma, en el noveno miliario de la vía Cornelia, santas Rufina y Segunda, mártires. — Martirologio Romano