Santi Nazario y Celso

Mártires

Actualizado el 20 de julio de 2026

Santi Nazario y Celso

El camino de la fe y el encuentro

La historia de san Nazario comienza en la ciudad de Roma durante el primer siglo de nuestra era. Tras recibir el santo bautismo de manos de san Lino, el joven Nazario se vio obligado a abandonar la urbe para escapar de las violentas persecuciones desatadas por el emperador Nerón. Iniciando así un largo peregrinar, sus pasos lo llevaron hacia el territorio de Francia, donde providencialmente encontró al joven Celso, quien se convirtió en su fiel discípulo y constante compañero de misión.

La entrega de ambos santos no tardó en llamar la atención de las autoridades. Fueron arrestados en Tréveris y trasladados de regreso a Roma por orden imperial. Sin embargo, la providencia divina los protegió de manera asombrosa: tras ser arrojados al mar frente a las costas de Civitavecchia, sobrevivieron milagrosamente al naufragio. Libres de las aguas, desembarcaron en Génova, donde sembraron las primeras semillas de la fe cristiana en la zona de Albaro, antes de emprender el viaje definitivo hacia Milán. En esta última ciudad, bajo el mandato del prefecto Antolino, consumaron su testimonio supremo al ser decapitados en el año 76.

El hallazgo de las reliquias

La memoria de los santos mártires Nazario y Celso permaneció custodiada en el silencio de la tierra milanesa hasta finales del siglo IV. Fue el célebre obispo san Ambrosio quien, guiado por una inspiración divina, localizó y recuperó los cuerpos incorruptos de los santos, devolviendo a la Iglesia universal el tesoro de su presencia y reavivando la devoción a estos valerosos testigos de los tiempos apostólicos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la festividad de los santos Nazario y Celso?

La Iglesia celebra la memoria litúrgica de estos santos mártires el 28 de julio.

En Milán, santos Nazario y Celso, mártires, cuyos cuerpos fueron hallados por san Ambrosio. — Martirologio Romano